
Aprendiendo cómo funciona tu cerebro y usándolo a tu favor, esa es la verdadera clave de aquellas personas que dedican cada día de sus vidas a ser mejores, a progresar, a trascender. ¿Qué es lo que necesitas para lograrlo? Tomar la decisión.
El éxito es decidir cada día ser mejor. ¿Cómo sería tu vida si aprendieras una metodología en la que el cambio y el éxito sean exponenciales? ¿Por qué fallamos al querer añadir un nuevo hábito? Porque intentamos instaurarlo de golpe y así no funciona la mente. En cambio, si te prometieras a ti mismo mejorar un 1% diario ¿qué pasaría? Puede que 1% te parezca muy poco, pero en 1 año estaríamos hablando de una mejoría del 365% en cualquier campo que elijas.





